domingo, 19 de septiembre de 2010

Esa esquiva ensaladera

La ilusión estaba intacta, y lo sigue estando. Pero queda en eso, una ilusión. Nuevamente, y en forma repetida, la Argentina quedó afuera de la Copa Davis. Problemas internos, choques de egos, falta de manejo de grupo, consistencia, y sobre todo un verdadero proyecto a largo plazo que aproveche el nivel de esta "Legión" que se extingue cada vez más, son algunas de las patas de esta mesa que, en cuanto se apoya la ensaladera, se derrumba. Ya son varios los años que lleva la Argentina intentando, sin éxito, consagrarse con este título que le resulta imposible de conseguir. No pudimos aprovechar cuando tuvimos a uno de los mejores tenistas de la historia, y tampoco lo aprovechamos de un tiempo a esta parte, cuando tuvimos jugadores top ten, o renombrados y con cierto respeto en el circuito. La "Legión Argentina" se extingue porque los talentos no duran para siempre, tienen fecha de vencimiento como todos los mortales, en cuánto a vida deportiva. A los Guillermo Coria, los Gaston Gaudio, los Mariano Zabaleta, y hasta los Juan Ignacio Chela se les termina la carrera, y después para la "Legión" está la nada. A David Nalbandian, el mejor tenista de Copa Davis argentino de todos los tiempos, le quedarán algunos años más, y despues qué; aparece Juan Martin Del Potro como la mejor, y única opción de ilusionarse. Una joven realidad que demostró credenciales de lo que puede llegar a ser. Pero no hay más, Juan Mónaco y su irregularidad no parecen una salida segura. Y Leonardo Mayer no parece ser el reemplazante natural del "Rey David", para cuando éste ya no recorra los campos de juego. Eduardo Schwank y Horacio Zeballos lograron afirmarse como la pareja de dobles de la Argentina, y lo han hecho bien, salvando el último partido, frente a Francia, dónde se perdió sin objeciones. Con la poca organización que hay, el talento nos alcanza para llegar a finales o estar entre los mejores, pero no para lograr la ansiada Copa Davis. Ésa esquiva ensaladera, que ha dado mas tristezas que alegrías en todo el mundo. La Argentina debe pensar en serio, de una vez por todas, en ésta copa para poder ganarla, y quedar definitivamente en la historia. Habrá que ver más adelante, pero todavía hay con qué. Se puede.

1 comentario:

  1. Juan, otra desilusión. Si bien era una parada difícil esta serie en Francia no perdíamos las esperanzas.
    Creo que sí, que hay mucho ego entre estos jugadores, no sé si la propia competencia del tenis abona eso, pero deberíamos poder armar una estrategia a mediano plazo por encima de actitudes y mezquindades.
    Igual, nunca se estuvo tan cerca como el año pasado en la final contra España y en mejores condiciones. Una pena.

    Un abrazo

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